martes, 5 de octubre de 2010

FINAL DE DECLAMACIÓN EN LA SEDE DE BOLIVIA
























El último sábado de 2 de octubre se llevó a cabo en el auditorio del Centro Cultural Aduni – CECAD la final del Concurso de Declamación del X Festival de Arte y Creación José Carlos Mariátegui.
Finalistas de las distintas categorías de nuestras seis sedes: Ate, Breña, Lima, Los Olivos, San Juan de Lurigancho y Villa el Salvador subieron al escenario de nuestra casa cultural para demostrar su talento en el arte de la declamación.
Poemas de César Vallejo, José Santos Chocano, Mario Florián, Gustavo Adolfo Becker y creaciones propias fueron declamados por auxiliares y estudiantes de nuestras academias.
El jurado calificador estuvo presidido por el invitado de honor, el actor nacional Jesús Aranda. Asimismo lo acompaño en la tarea de calificar a los concursantes Roberto Yon, director de nuestra casa cultural. Los criterios de calificación fueron la proyección de emociones, expresión corporal, la voz, el dominio escénico y el mensaje del poema.
Después de deliberar, el jurado decidió que los ganadores fueran los siguientes:
Categoría A (Estudiantes de Aduni y Vallejo) Primer Puesto: Gandhy Larrea Montesa (Sede Los Olivos) Segundo Puesto: Luciana Barandiaran Santiago (Sede SJL)
Categoría B (Profesores y auxiliares) Primer Puesto: Lizet Paola Pérez Acullá (Sede Lima)
Categoría C (Escolares) Primer Puesto: María Soledad Márquez Pizarro (Sede SJL) Segundo Puesto: Cristian Gutiérrez Perea (Sede Ate)
Nuestros jóvenes fueron acompañados por una delegación de la sede conformada por profesores,empleados y auxiliares que en todo momento dieron muestras de aliento y apoyo a nuestros participantes.
Los primeros lugares serán premiados el sábado 23 de octubre a las 3 p.m. junto a los ganadores de los demás géneros concursantes de la X edición del Festival de Arte y Creación José Carlos Mariátegui. La cita es en al auditorio principal de nuestra casa cultural ubicada en el distrito de Breña

viernes, 24 de septiembre de 2010

X Festival de Arte y Creación JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI



Como parte del X festival de Arte y Creación JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI el día de ayer se realizo la primera etapa clasificatoria del género de declamación en donde los jóvenes mostraron lo mejor de su arte .Resultado de esta fase un grupo de estudiantes nos representarán en la gran final a realizarse en la sede Breña.



La final se llevará a cabo el día Sábado 02 de Octubre en el auditorio de la sede Breña a las 3.00 p.m.

lunes, 20 de septiembre de 2010

RECEPCIÓN CACHIMBOS 2010



"Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles."
Bertolt BRECHT.






COMPARTIENDO CON NUESTROS CACHIMBOS


El Sábado 18 de Setiembre del presente se llevo a cabo la recepción de cachimbos 2010 para homenajear el esfuerzo de nuestros jóvenes ingresantes a las diversas universidades.


Fue un momento para compartir su alegría junto a sus padres,amigos, profesores y auxiliares y esta es una pequeña reseña gráfica de los momentos más emotivos de este encuentro inolvidable.



viernes, 27 de agosto de 2010

TIEMPO DE NOTAS





Si los colegios fueran sinceros tendrían una horca en la entrada.

Allí colgarían a los niños insumisos, a los singulares, a los brillantes sin método, a los sospechosos distraídos, a los que no, a los que no ven “Al fondo hay sitio”, a los que no otra vez.

Porque el colegio es un safari donde nadie dispara a las manadas pero donde llueve plomo en contra de las gacelas perdidas.

Y en esta época de notas y evaluaciones, viene el sentido común, con sus tijeras, y establece quién es mansa paloma y quién hereje a quemar.


Y llueve el plomo en forma de notas rojas y la cárcel gobernada por maestras bigotudas se llena de repitentes.

Los maestros castigan y los padres, claro, se la creen y desesperan. Porque padres y maestros forman el dúo perfecto: el maestro encarna la norma decapitadora, el padre representa el miedo.

La norma y el miedo son la misma cosa. Ambos están al servicio del colectivismo brutal. La norma amenaza a todo aquel que es diferente. Y el miedo del padre es que el hijo repita el año y, por lo tanto, repita al padre (repitente crónico de su propia grisura).

Ya viene diciembre, que es el mes de la matanza escolar. Allí mueren, a notazos y a veces y patadas, muchas de las personalidades que nos habrían hecho mejores.

Allí, entre notas azules y aplausos mediocres, prosperan las memorias esforzadas, las medianías chanconas, las monas de seda.

A Nabokov le hicieron la vida imposible en San Petersburgo porque a veces se le salían palabras en inglés y en francés. La tribu de los Ivanes terribles lo azotaba en los recreos por diferente.

Porque de eso se trata la norma: de empaquetar la mercadería y lanzarla al camión de reparto.

Y si no te prestas a los ritos de la estupidez masiva y a las exhibiciones mnemotécnicas –o no estás en el coro de las fechas inútiles y las biografías inservibles-, entonces vienen el maestro que no ríe hace años o la maestra que da risa hace siglos y te dan con un palo y con un rojo te matan las vacaciones y con otro rojo te joden los febreros.

Desde luego que hay flojos y brutos, pero de ellos no estoy hablando. Estoy hablando de las ovejas negras que se salen del corral para vagar a solas.

Esas que hacen preguntas raras y que parecen estar en otra cosa. Esas promesas que los colegios persiguen hasta lograr su domesticación.

Quien sobrevive al colegio con la locura más o menos ilesa y con la imaginación sin castrar es que es un héroe de la resistencia.

Nunca he visto más rabia ni más envidia que la que, en los colegios, se dirige a la chica que marcha a destiempo pero lee libros que valen la pena, o al chico que no sabe quién dijo tal cosa pero ha leído a Moro en la biblioteca.

Porque si el colegio no sirve para amparar lo que parece inútil, lo que no es práctico –el arte, en suma, la reflexión pura, la inquietud disparada en cualquier sentido-, ¿entonces para qué sirve el colegio?

¿Para ensamblar gerentes, televidentes, taurófilos, gente que lea la prensa del fútbol y los potos y crea que se está enterando?

A finales de la secundaria tendría que haber un curso para aprender a pensar, otro para dudar, otro para armar el rompecabezas que no quieren que armemos; un curso de sospechas y otro de descrédito de las especialidades y uno más para atreverse.

Porque lo que más teme el fascismo pedagógico es el humanismo integrador. El humanismo que da perspectiva crítica y la singularidad de la que pueden nacer las rebeldías: he allí los dos grandes enemigos de la Educación formal.

Por eso, en estos tiempos de notas y libretas, mi modesto consejo es el siguiente (consejo que yo mismo no seguí como debía): al diablo con las notas cuando quien las padece está por encima del sistema y cuando quien las inflige está por debajo de cualquier expectativa razonable.

César Hildebrandt

Periodista